Estados Unidos ha dado un giro en su política comercial con la decisión del presidente Donald Trump de imponer nuevos aranceles a las importaciones. En un discurso desde los jardines de la Casa Blanca, el mandatario ha anunciado que, a partir de abril, todas las importaciones que entren en el país estarán sujetas a un impuesto del 10%.
Además, los productos procedentes de la Unión Europea sufrirán un arancel del 20%, en lo que Trump ha calificado como una medida "recíproca" para proteger la economía estadounidense.
El plan, bautizado por la Administración como el 'Día de la Liberación', incluye también una tabla con tarifas específicas para distintos territorios. China afrontará un arancel del 34%, mientras que Japón pagará un 24% e India un 26%. Reino Unido tendrá la misma tasa que el resto de países, un 10%, pero Vietnam, Taiwán y Tailandia se enfrentarán a impuestos del 46%, 42% y 36%, respectivamente. En la tabla publicada por la Casa Blanca no aparecen aranceles para Rusia, Bielorrusia, y México y Canadá mantienen un régimen especial de tarifas.
Un castigo selectivo
La ausencia de aranceles para Rusia contrasta con la inclusión de Ucrania en la lista, un movimiento que no ha pasado desapercibido. El presidente estadounidense no ha dado explicaciones sobre la decisión, pero sí ha asegurado que los aranceles buscan corregir lo que considera una competencia desleal. "Otros países han puesto barreras que han perjudicado a la industria americana y eso se ha acabado", ha defendido Trump.
El anuncio también supone un golpe para la industria automovilística europea. A partir de abril, todos los vehículos y componentes exportados a EE.UU. estarán sujetos a un arancel del 25%, lo que afectará especialmente a España. La industria española vende unos 1.000 millones de euros en piezas de automóviles a EE.UU., por lo que el sobrecoste de la nueva medida se estima en 250 millones de euros.
Además de justificar la decisión con argumentos económicos, Trump ha aprovechado el acto para atacar a su rival político, Joe Biden, con comentarios sobre su edad y estado físico.
España evalúa su respuesta
El Gobierno de España ya ha comenzado a analizar las consecuencias de estos aranceles. Pedro Sánchez ha convocado una reunión con la patronal y los sindicatos en La Moncloa para estudiar el impacto de la medida en los sectores más afectados.
Hoy me he reunido con las principales patronales y sindicatos de nuestro país para hablar sobre los aranceles propuestos por la Administración estadounidense y la posible respuesta nacional y europea.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) April 2, 2025
España protegerá a sus empresas y trabajadores y seguirá apostando por un... pic.twitter.com/POLpvfWNv3
Además, el presidente ha anunciado la creación de un gabinete de crisis que trabajará en la coordinación con la Unión Europea para articular una respuesta común. Este jueves, Sánchez mantendrá una reunión con ministros de áreas económicas y comerciales con el objetivo de definir posibles ayudas directas a las empresas afectadas por la subida de aranceles.