Después de una interminable batalla contra una enfermedad, el irlandés Shay Bradley fallecía el pasado 8 de agosto. Una muerte siempre es sinónomo de tristeza, sin embargo, su último adiós tuvo algo de comedia.
Sus allegados y seres más queridos estaban celebrando su funeral cuando empezaron a oírse golpes. Parecía que llamaban a una puerta y , ante la sorpresa de todos, empezó a oírse su voz: "¿Dónde diablos estoy? ¡Déjame salir! Esto está muy oscuro".
Era un audio que había grabado hace más de un año en el que continuaba diciendo: "¿Lo que estoy oyendo qué es, la voz de un cura?". La gente estaba perpleja a la par que sonriente.
Here is a picture of the legend himself. My dad, Shay Bradley. It was his dieing wish that we played this at his funeral. What a man.... To make us all laugh when we were incredibly sad..... He was some man for one man.... Love you forever Poppabear #Shayslastlaughpic.twitter.com/YkG2ecKAaL
— Andrea (@Andrea36496119) October 13, 2019
Una última sonrisa
Fue Andrea, una de sus hijas, la que actuó cómo cómplice. Fue quien lo supo desde el principio y ayudó a su padre a grabarlo. Con esta grabación, parecía que el difunto había despertado dentro del féretro sin recordar nada por lo que, al verse encerrado, trataba de salir sin conseguirlo. El desconcierto de los asistentes pronto dio paso a las risas cuando en la grabación comenzaron a escucharse chascarrillos y salidas de tono que, a todas luces, daba cuenta de que se trataba de una broma.
Solo los familiares más cercanos sabían que lo Shay planeaba hacer, y es que lo que pretendía el irlandés era hacer reír por última vez a todos aquellos que acudieron para despedirle. Lo consiguió, y además ha sacado también sonrisas a las más de veintisiete mil personas que han visto el vídeo compartido por Andrea.