Adiós a la TDT como la conocemos. El Gobierno ha aprobado un nuevo Plan Técnico Nacional que revoluciona por completo el tablero televisivo en España. La iniciativa busca liberar espacio para lograr una nueva licencia nacional de emisión en abierto y encarar la transición a las emisiones en Ultra Alta Definición (UHD), que supondrá el desembarco del 4K.
El giro hacia la nueva TDT no será inmediato, pero llegará en muy poco tiempo a través de un proceso de transición. El Gobierno quiere que la nueva licencia ya esté adjudicada antes del verano, una decisión que ha abierto la pugna en el sector audiovisual.
A pesar de los rumores de Prisa o Telefónica y su nuevo salto a la TDT, que parece descartado, entre los candidatos con más opciones se encuentran el proyecto de José Miguel Contreras y Andrés Varela con un modelo sostenible de bajo coste, además de los gigantes como Atresmedia, Mediaset y Grupo Godó (dueño de La Vanguardia o RAC1), que previsiblemente se repartirán las nuevas frecuencias.
Un nuevo estándar europeo
En la raíz de este giro en la TDT en España se encuentra la implantación del sistema DVB-T2 como nuevo estándar europeo para las emisiones en UHD. Los grandes grupos RTVE, Atresmedia y Mediaset recibirán licencias específicas para emitir en este nuevo formato y se prevé del siguiente modo:
El proceso de transición se realizará progresivamente, pero se marca el curso televisivo 2025-2026 como auténtico punto de inflexión, en el que las corporaciones ya podrían comenzar a emitir con las nuevas frecuencias en funcionamiento.
Los cambios implicarán una resintonización de las frecuencias en todos los hogares, por lo que algunas viviendas tendrán que contratar a un antenista para recibir las nuevas señales, aunque la mayoría podrá realizar el proceso simplemente con su mando a distancia.
El primer cambio se producirá en el múltiplex RGE2 en el que se estrenará la tecnología DVB-T2. RTVE verá reducido su espacio aquí de tres cuartas partes a la mitad, mientras que Atresmedia y Mediaset ocuparán el resto. Este movimiento obligará a liberar el múltiplex MP5, dejado margen para la llegada de un nuevo canal en abierto. A medio plazo, todos los múltiplex tendrán que migrar a DVB-T2, cuando el parque de televisores compatible alcance los estándares necesarios.
El movimiento busca adaptar la televisión digital terrestre en España a los estándares europeos y favorecer la pluralidad, con la incorporación de una nueva señal en abierto. Una decisión que además se produce en plena competencia con las plataformas de streaming, donde la televisión tradicional busca ahora mejorar su calidad y equilibrar el tablero.