Las visitas a locales de restauración, habitualmente, se planean con el objetivo de disfrutar de buen momento de ocio en compañía de nuestros seres queridos. Sin embargo, estos ratos pueden convertirse en sorpresas desagradables, en función de las personas con las que nos encontremos. Eso es lo ha sufrido una clienta en un restaurante de Valencia.
Ha sido la propia damnificada quien ha denunciado su propia situación a través de las redes sociales, sin embargo, la cuenta especializada en hostelería, conocida con el nombre de @soycamarero, ha amplificado lo ocurrido al calificar la situación como "lamentable".
El conflicto comenzó, relata, cuando una de las comensales, que es vegetariana, pidió que los platos no llevaran carne. Esa fue la petición expresa que lanzaron a uno de los empleados del local, que cumplió con todas las indicaciones y llevó los torreznos del plato por separado en uno de los entrantes a esta mesa.
Las clientes, sin embargo, se quejaron de la calidad: "15 euros por un plato de puré de patatas con huevos, torreznos y trufa rallada. ¿Veis la trufa? Yo tampoco", denunció entonces la mujer que expuso el caso en redes sociales, junto a varias imágenes.
El principal, Spaguetti boscaiola, que sirvieron a la mujer vegetariana, no era de su agrado: "Los espaguetis que inicialmente había pedido mi amiga eran de champiñones con queso sin carne, resulta que ese plato estaba fuera de la carta. Nadie nos lo ha dicho y sin consultar han sacado esto, espaguetis con tomate sin más, que pretendían cobrarnos al precio de los otros cuando esto, sinceramente... Tienen mejor pinta los que hago yo en mi casa".
Un ticket con polémica
Aquí os dejo las historias que compartió la cliente ayer en su insta junto al ticket. pic.twitter.com/OuELsNtmfV
— Soy Camarero (@soycamarero) April 29, 2023
La polémica llegó, sin embargo, al pedir la cuenta. El ticket de las clientes incluía los comentarios del personal de sala, que suelen dejar a los compañeros de cocina sobre la preparación de las diferentes elaboraciones.
En el espacio reservado al plato de espaguetis, el camarero había añadido a los comentarios habituales de las comandas un descalificativos: "Sin carne para la rompebolas", algo que se suele dedicar a una persona pesada o impertinente. Las clientes no recibieron disculpas antes de abandonar el establecimiento.