El pan de molde es uno de los productos más habituales en las viviendas. Se trata de un producto de gran versatilidad, que igualmente puede solucionar cualquier comida del día, y que cambia por completo en el caso de comerse crudo o tostado. Por ello, puede solventar un desayuno en forma de tostada, así como una comida, merienda o cena en forma de sándwich.
Se trata de un producto con mayor fecha de caducidad que el pan de barra, aunque hay que tener cuidado con su consumo. Si atendemos exclusivamente al perfil nutricional, nos encontramos que en realidad tiene más azúcar, calorías, hidratos e ingredientes añadidos.
Por este motivo, siempre se aconseja su consumo moderado y con prudencia. Pero también hay que tener en cuenta que no todos los productos son iguales, puesto que encontramos una amplia variedad en el supermercado. Por este motivo, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha elaborado un estudio para analizar los diferentes productos vendidos en supermercados de España.
El peor pan de molde del supermercado, según la OCU
El estudio elaborado por la OCU analizó un total de 76 panes de molde vendido en supermercados en España. Con todo, pudo concluir que el peor producto de estas características actualmente en el mercado es el pan de molde Dite Radisson panecillos rústicos de maíz, que se encuentra en la peor posición.
Entre las peores características del producto se encuentra su perfil nutricional, con un aporte calórico de 385 kilocalorías por cada 100 gramos y 7,7 gramos de azúcares. Las grasas también están elevadas, con 7,8 gramos. En cuanto a su elaboración, hay que destacar que está producido con agua, almidón de maíz, harina de arroz, fibra de maíz, azúcar y aceite de girasol.
El mejor pan de molde del supermercado, según la OCU
En todo caso, el análisis de la OCU también señala a un producto como el mejor del mercado en su categoría. Se trata del pan de molde Silueta 100% Natural Grano Completo 8 cereales de la marca Bimbo. El estudio sitúa en la cúspide a todas sus variedades, incluyendo sin corteza, integral e integral sin corteza.
En el caso de este producto, el estudio de la OCU destaca que cuenta con 240 calorías por cada 100 gramos, salvo en el caso del producto sin corteza, que desciende hasta las 220 calorías. Además, entre sus ingredientes incorpora aceite de oliva, siendo la única marca que lo emplea en su composición.