Finlandia anda avanzando a pasos agigantados para ganar Eurovisión más pronto que tarde. El país nórdico ya ganaría el festival con Lordi en Atenas en 2006, pero ahora gracias a su final nacional, el UMK, anda dando avances para volver a levantar el micrófono de cristal en un futuro. Una buena opción la tendrá este mismo año con la victoria de la carismática Erika Vikman en la final del UMK en el Nokia Arena de Tampere, un pabellón con más de 15.000 personas viendo el show en directo.
De nuevo ofreciendo una selección de seis canciones de gran nivel, Vikman no fue la favorita del jurado internacional, quedando segunda por detrás de Goldielocks y su tema 'Made Of', pero sí fue la absoluta favorita de un televoto finlandés que llevaba esperándola desde que quedara segunda en la edición de 2020 con la canción 'Cicciolina', la que desde entonces es una de las grandes favoritas de los fanáticos de Eurovisión.
Ahora, llegará a Basilea con 'ICH KOMME', un tema tremendamente provocador que habla nada más y nada menos que del momento en el que una relación sexual llega a su fin de manera abrupta. Vikman, siempre provocativa, se sube a una instrumental que recuerda la música festiva finlandesa de los años ochenta, y lo complementa con sus caras, poses y un final encima de un columpio (segundo de Eurovisión 2025 luego del de Melody) con forma de micrófono que echa chispas.
Un concepto tremendamente provocativo
Una performance muy vistosa que lleva entre otras la firma del escenógrafo español Sergio Jaén, el que este año ha sido asesor escénico de todo el UMK. Desde la salida de 'ICH KOMME', el tema de Erika Vikman ya es tercero en apuestas para ganar Eurovisión, llegando a ser número uno de streamings en Finlandia en su salida. En un año donde quizá Eurovisión no anda encontrando referentes en cuanto a carisma y seguimiento, una vieja conocida como Erika Vikman puede ser una opción segura.
Si bien puede ser un tema quizá demasiado disruptivo para según qué públicos y países, lo cierto es que Eurovisión en sí mismo es un espectáculo de 'hit or miss', de esos que si votas, votas porque te encanta algo, y si lo odias, no lo votas. Por eso, Erika Vikman puede optar a un gran televoto que lleve al micrófono de cristal de nuevo a una Finlandia que anda trabajando realmente bien.