Los efectos de la medida 'estrella' de Donald Trump en el poder, la guerra arancelaria que ha iniciado tras su denominado 'Día de la liberación', ya se estaba haciendo notar en la economía. Porque, a pesar de que el mandatario estadounidense promete volver a convertir a su país en grande de nuevo, la realidad es que el mayor beneficiado es la Unión Europea, el euro y hasta, sorprendentemente las relaciones Bruselas-Londres.
La guerra comercial de Trump ha supuesto una jornada convulsa en los mercados y la cotización del dólar evidencia el deterioro de la economía estadounidense. El euro se ha disparado durante la mañana hasta los 1.10 dólares y ha registrado un incremento superior al 1,5%, una cifra muy drástica en el mercado de las divisas, con máximo de los últimos seis meses.
Mientras el dólar vale menos en el mercado, el mercado de bonos de Estados Unidos también ha registrado durante la jornada caídas en la rentabilidad y se han incrementado las apuestas por recortes de tipos de la Reserva Federal.
Se rompen las estimaciones
El alcance prácticamente inesperado de la guerra comercial de Trump contra prácticamente todo el mundo (menos Rusia, Bielorrusia o Corea del Norte) ha roto las expectativas, que apuntaban a la paridad dólar-euro esperando aranceles menos significativos y la apuesta por la desregulación o incluso bajadas de impuestos.
Sin embargo, las estimaciones se han ido devaluando poco a poco, hasta que el 'Día de la liberación' ha terminado con una imagen totalmente contraria en los mercados. El euro se ha disparado hasta niveles no vistos en el último medio año, el dólar se ha devaluado y Estados Unidos no solo está cada vez más lejos de sus socios, sino que está fortaleciendo nuevas alianzas que pueden alejarle de la primacía económica.
Al igual que ante el euro, el dólar también se ha depreciado hasta su nivel más bajo en los últimos seis meses frente al yen. La divisa nipona se aprecia hasta las 146,5 unidades por dólar, siendo una divisa refugio para aquellos inversores que estén interesados en huir de la incertidumbre que ofrece en estos momentos Estados Unidos.
De hecho, la situación ha dejado una situación inédita, puesto que el dólar ha dejado de ser la gran divisa refugio para cualquier economía, y Goldman Sachs ya recomienda apostar por alternativas de seguridad como el yen, que puede seguir registrando alzas.
Incertidumbre
Efectivamente, la guerra arancelaria trae gran incertidumbre para la economía de Estados Unidos. El contexto está alimentando la expectativa de recortes de tipos de interés en la Reserva Federal. Además, se prevé mayor inflación que empobrecerá a sus habitantes y menor crecimiento.
Goldman Sachs espera que se produzcan los recortes de tipos en Estados Unidos en julio, septiembre y noviembre de 2025, frente a una estimación previa de solo dos descensos en 2025 y otro en 2026. Algunas estimaciones ya apuntan incluso a mayo, con una probabilidad que se ha más que duplicado.
Los inversores siguen ahora con lupa el desarrollo de la economía en Estados Unidos. Las estimaciones de crecimiento se sitúan en tan solo un 1%, pero incluso existe el gran temor de que la primera economía del planeta pueda entrar en recesión.