El tuitero Alvise Pérez se ha mostrado beligerante con la aprobación del Ingreso Mínimo Vital, una ayuda de alrededor de 400 euros que pueda servir como sostén para la población más vulnerable.
"Para evitar que el sistema de ayudas sociales corrompa la democracia con votos cautivos y redes clientelares, ningún ciudadano receptor de este tipo de ayudas debería poder tener el derecho a votar en las elecciones generales de nuestro país", ha asegurado el exasesor de Toni Cantó y hoy uno de los tuiteros más activos en la ultraderecha.
Pérez plantea, por tanto, retirar el derecho al voto, que se encuentra recogido en la Constitución Española en el artículo 23 y cuya violación supone una política anticonstitucional.
Encuesta:Para evitar que el sistema de ayudas sociales corrompan la democracia con votos cautivos y redes clientelares, ningún ciudadano receptor de este tipo de ayudas debería poder tener el derecho a votar en las elecciones generales de nuestro país.
— Alvise Pérez (@Alvisepf) June 18, 2020
Los giros de Alvise Pérez evidencian las dificultades de la ultraderecha para plantear la batalla contra el Ingreso Mínimo Vital. Una medida que primero calificaron como "paguita", luego como "efecto llamada" de migrantes (pese a que no se concede hasta cumplir un año en el país) y, finalmente, como una manera de crear redes clientelares.
Isabel Díaz Ayuso o Marcos de Quinto, en la misma línea
Esta acusación de "red clientelar" no es exclusiva de Pérez. Otras personas que han planteado este argumentario son, por ejemplo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que calificó esta medida como un "regalo" que crea "dependencia del Estado". Unas declaraciones que pronunció varios días antes de que su partido votara a favor de la medida.
El ya exdiputado Marcos de Quinto también se ha posicionado en contra del Ingreso Mínimo Vital, asegurando que la ayuda de 400 euros para personas en situación de extrema necesidad representaba "un sueldo Nescafé para toda la vida".